El clasismo en los museos públicos de arte. Un caso no aislado: el Museo de Arte Contemporáneo de Querétaro

Carta editorial

El pasado miércoles, 5 de octubre de 2022, quienes asistimos a la inauguración de las exhibiciones “Restos Elocuentes” de Elaine Grenier y “(DES)IDENTIFICACIÓN: teorías y prácticas de género desde una identidad otra” de Fausto Gracia en el Museo de Arte Contemporáneo de Querétaro, presenciamos el choque entre el clasismo puro del gremio artístico del Bajío y la pluralidad y apertura de la comunidad LGBT+ de Querétaro y de la comunidad estudiantil de la Facultad de Filosofía de la Universidad Autónoma de Querétaro. La inauguración de estas dos muestras —tan polarizadas como la realidad de nuestra ciudad— marcaron el inicio de la dirección de Rosa María Zorrilla Saavedra, quien fue contratada el agosto pasado por la ahora Secretaria de Cultura del Estado de Querétaro, Marcela Herbert Pesquera.

A Rosa María le entregaron un museo, que bajo la dirección del antiguo director, Papús Von Saenger, se había posicionado como un espacio inclusivo. Alguna vez platicando con Papús, él aseveró que todo cabía dentro de ese museo, todo aquello, al menos, que fuese considerado arte contemporáneo. No parecía que lo dijera desde la convicción de que un museo público de arte es de las personas que habitan la ciudad donde éste está emplazado, pero sí lo decía desde el reconocimiento de que el adjetivo “público” que sucede al sujeto “museo” hace que ese espacio esté abierto a la diversidad de artistas que producen en la ciudad. Y así, desde esta perspectiva, el MACQ de Papús se volvió incluyente. Cambio de administración, vuelta a la página; una hoja en blanco donde un nuevo relato es posible para el MACQ.

ante el poder hegemónico siempre habrá un alguien antagónico, una persona, un grupo de personas, un mar de personas.

¿Pero, cómo inició esta trama? ¿El incipit de esta historia? 

La inauguración se llevó a cabo como cualquier otro evento artístico: un discurso inaugural con las autoridades competentes, aplausos, brindis, farándula, recorridos por las salas, en fin, un acto protocolario común a estas eventualidades de la élite del mundo del arte contemporáneo. María Rosa Zorrilla Saavedra pronunció sus palabras inaugurales, (de)marcando su “línea curatorial”, definiendo, excluyendo, unificando. A continuación fue la intervención de José Manuel Naredo Naredo, Director de Difusión y Patrimonio Cultural, quien se centró en resaltar la importancia del arte como un medio de entendimiento de las distintas visiones que hay del mundo. Posteriormente fue el turno de Fausto y Elaine. 

En su discurso, Fausto habló sobre la resistencia, la resistencia en el arte, la resistencia en la cultura, la resistencia ante las instituciones, la resistencia ante los relatos hegemónicos, la resistencia ante la vida homogeneizada, unidimensional. La resistencia como medio de existencia. “Esta exposición”, dijo Fausto, “se suscribe al paro estudiantil de las, los y les estudiantes de la Universidad Autónoma de Querétaro. Como estudiantes universitarios, como sociedad civil, como artistas, hoy más que nunca, hacernos presentes y tomar los espacios institucionales, habitarlos, colonizarlos, representa, no sólo una forma de resistencia sino también una forma de salvaguardar nuestras existencias”.  Desde acá le secundamos y decimos: es momento de que los museos públicos de arte se sepan de las personas que habitan la ciudad, de todas las personas tributarias, cuyos impuestos, posibilitan la existencia y permanencia de museos como el MACQ; un museo público no es de, ni para la élite, es de la ciudadanía.

Por su parte, el discurso de Elaine habló más, no por su contenido, sino por la forma. Su speech de inauguración lo pronunció en inglés y Rosa María lo tradujo al resto del público hispanoparlante. ¿Qué le habrá hecho pensar que el público en ese momento —en su mayoría personas de entre 20 y 40 años, que hemos crecido en un modelo educativo por competencias, donde una de las principales competencias es saber inglés— no le entenderíamos a Elaine? El resto del público era un grupo de personas expatriadas —a quienes comúnmente conocemos como “los gringos de San Miguel de Allende”. La racionalidad clasista de la directora se hizo más evidente en este momento, dado que, cuando Fausto habló, no consideró igualmente importante traducir su discurso al otro grupo, al grupo angloparlante que quizá, si no precisaba de traducción, era porque sus integrantes sí eran bilingües o quizá, porque desestimó la relevancia de que el discurso de Fausto fuera entendido por todas las personas presentes.

Elaine es una escultora de cerámica contemporánea, de origen norteaméricano que reside en San Miguel de Allende. La galería que actualmente le representa —un eufemismo para decir que vende sus obras—, Zorela Estudio, se ubica en esa ciudad. Además de su relación laboral con esta galería, Elaine ha expuesto en otras galerías más de San Miguel de Allende, incluyendo la Galería Sisal del Hotel Rosewood. Llama mucho la atención que Rosa María Zorilla Saavedra, antes de obtener el puesto como directora del MACQ, fue directora de la galería Sisal y de Zorela Estudio. En el mundo del arte, las galerías son instancias comerciales y es de gran interés para éstas, posicionar a sus artistas dentro de la institución arte, en este caso, el Museo de Arte Contemporáneo, que es la instancia que legitima qué es arte y quién es artista. Una vez expuesta la obra en un museo, su valor de cambio, como por arte de magia, aumenta y pareciera, que la directora del MACQ está utilizando su puesto, como servidora pública, para aumentar el valor de la obra de una artista que representa la galería que ella dirigió durante varios años.

Lo que presenciamos ayer fue un choque entre la pluralidad de los relatos coexistentes y habitantes de una realidad común. Y aunque sentimos cómo la inconformidad y la demanda de que “la dignidad se haga costumbre” son voces que están resonando dentro de los espacios públicos, que la marea puede sacudir los cimientos de lo institucional, no pudimos dejar de pensar en que la racionalidad clasista del mundo del arte academicista sigue vigente. La exhibición de Fausto tuvo cabida en este momento porque había sido incluida en la programación de Papús; pero no fue un camino fácil después de su partida, pues en reiteradas ocasiones, la administración actual intentó cancelar la exhibición.

Una de las piezas de Fausto leía “PODER / RESISTENCIA”, porque ante el poder hegemónico siempre habrá un alguien antagónico, una persona, un grupo de personas, un mar de personas. Hoy por hoy las instituciones públicas culturales de Querétaro no se sienten nuestras, no son de la población; continúan siguiendo una línea particular —“la línea curatorial”— que es clasista, procurando que sus exposiciones sean académicas y artísticas desde la nostalgia del virtuosismo ilustrado, de la genialidad artística, del arte por el arte, del arte apolítico y desconectado de la vida cotidiana.

Un alto porcentaje de las personas presentes en la inauguración, digamos, un 90%, eran personas de la comunidad LGBT+. Fausto tuvo el cuidado de usar todo el espectro de los morfemas de género, pero fue la única persona coherente con la realidad que tenía enfrente. Por su parte, ni José Manuel Naredo Naredo, ni la directora del MACQ, lograron ver más allá de su velo. Rosa María tenía a su costado a Elaine —una mujer— y a Fausto —quien hoy por hoy se identifica como travesti— y no pudo mas que llamarles “los artistas”. Al público, una mezcla diversa de personas bigénero, trigénero, pangénero, mujeres y hombres, nos incluyó en el morfema de género masculino.

El presente del Museo de Arte Contemporáneo de Querétaro es incierto. Cambio de administración, vuelta a la página; una hoja en blanco donde un nuevo relato es posible. ¿Cuál será ese nuevo relato para el MACQ? Por lo visto ahora se perfila como uno clasista y clasicista. ¿Podremos, la ciudadanía, apropiarnos del espacio público que es nuestro por derecho? ¿Podremos usarlo para otros intereses más amplios y diversos que aquellos del círculo artístico que detenta el poder sobre la cultura? ¿Podremos resistir? Nosotros apostamos a que sí.

Créditos de imágenes

Fausto Gracia, PODER/RESISTENCIA, 2022. Fotografía de instalación. Museo de Arte Contemporáneo de Querétaro. FOTO: Panadería Filosófica. Cortesía de la artista.

«(DES)IDENTIFICACIÓN: teorías y prácticas de género desde una identidad otra» de Fausto Gracia. Fotografía de instalación. Museo de Arte Contemporáneo de Querétaro. FOTO: Panadería Filosófica. Cortesía de la artista.

«(DES)IDENTIFICACIÓN: teorías y prácticas de género desde una identidad otra» de Fausto Gracia. Detalle de vinil. Museo de Arte Contemporáneo de Querétaro. FOTO: Panadería Filosófica. Cortesía de la artista.

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